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La Biblia define el amor principalmente como una acción incondicional y sacrificada, centrada en Dios y en el prójimo más que en nuestros propios sentimientos. De acuerdo a lo que nos enseña la Palabra de Dios, el amor se caracteriza por ser paciente, bondadoso, no egoísta, no rencoroso y duradero, siendo su máxima expresión el sacrificio de Jesús en la cruz y, el mandato de amar al prójimo como a uno mismo.

De acuerdo a lo que nos enseña la Biblia, a continuación detallamos los aspectos claves  que encontramos en ella:

  • La Naturaleza del Amor: En la Primera Carta del Apóstol Pablo a Los Corintios, Capítulo 13 se nos enseña que: “Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios; si poseo todo conocimiento, si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, si entrego mi cuerpo para tener de qué presumir, pero no tengo amor, nada gano con eso.

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni presumido ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor jamás se extingue…”.

 

  • El Amor es Sacrificado: La mayor demostración de amor es el sacrificio personal, ejemplificado en Jesús, quien dio su vida por la humanidad. En el Evangelio de Juan capítulo 15, se nos enseña que:Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”. Dios demostró su amor al enviar a su Hijo incluso cuando la humanidad era pecadora.

 

  • Amor al Prójimo y Enemigos: la Biblia en el Evangelio de Mateo capítulo 22, nos enseña: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Se manda a amar a los demás como a uno mismo, incluyendo a los enemigos, demostrando compasión y gracia.

 

  • El Amor de Dios: La Biblia nos enseña en la Primera Carta del Apóstol Juan, Capítulo 4 que: El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Aquí se nos afirma que “Dios es Amor” y que es la fuente de todo amor verdadero. El amor humano es una respuesta al amor que Dios mostró primero.

 

  • El Amor y la Verdad: El amor bíblico no se alegra de la injusticia, sino que encuentra gozo en la verdad. Específicamente en la Primera Carta del Apóstol Pablo a los Corintios, capítulo 13 se nos enseña que: “El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.

 

  • El Amor es una Decisión: Más allá de una emoción, el amor bíblico es una elección de buscar el bien de la otra persona y cumplir la ley, que se resume en amar a Dios y al prójimo.

 

Para ir concluyendo, les comparto lo que dice la parte final del capítulo 13, de la primera Carta a Los Corintios: “Ahora, pues, permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el amor es el más importante”.

También en la Primera Carta del Apóstol Juan capítulo 4, la Biblia nos enseña que: “Nosotros amamos porque él nos amó primero”.

El amar a los demás, es un reto porque nos exige ir más allá de nosotros mismos. Nos obliga a afrontar el orgullo, el miedo, la impaciencia e incluso las heridas del pasado.

Podemos decir también que cuando Dios nos solicita amar, nos da lo necesario para hacerlo. No tenemos que sentirnos completamente capacitados ni ser compasivos por naturaleza. Solo necesitamos estar dispuestos a hacer lo que Dios nos demanda y nos enseña.

Cuando realicemos lo que Dios nos pide hacer, ahí es donde se iniciará la transformación. No solo en los demás, sino también en nosotros.


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Por Diario Cóndores del Baker

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