Investigando en la web y en la Biblia, he aprendido que Confiar en Dios significa tener la certeza de su amor y fidelidad, entregándole el control de nuestra vida incluso, en tiempos difíciles o dudosos. Esto Involucra, descansar en sus promesas, obedecer su voluntad y creer que Dios actuará en el momento correcto, superando nuestro propio entendimiento.
De acuerdo a lo que nos enseña la Biblia, encontramos aspectos claves acerca de “Confiar en Dios”:
- Una Fe activa: esto está relacionado con creer en lo que Dios dice de sí mismo, de su Palabra y su capacidad o disposición, actuando acorde o conforme a ello.
- Dependencia: Reconocer que Su sabiduría es superior a la nuestra, entregándole los planes, deseos y temores a Él.
- Reconocer su Paz en la Tormenta: Debemos decidir confiar en su carácter estable, sin importar las circunstancias variables.
- Obediencia: Vivir de acuerdo a sus enseñanzas y caminos, aceptando su voluntad aunque nos parezca difícil.
- Espera Paciente: Confiar en que Su tiempo es perfecto, manteniendo la esperanza incluso cuando la respuesta parece demorarse.
Hasta aquí, podemos decir que “Confiar en Dios” es una decisión de descansar y depender completamente de Él, en lugar de apoyarnos solamente en la propia prudencia. Por tal razón es importante aprender a relacionarnos con Dios.
No podemos confiar en alguien que no conocemos, y ese es el secreto de aprender a confiar en Dios. Cuando alguien nos dice, «Confía en mí», puede que tengamos dos reacciones. Podemos decir, «Sí, voy a confiar en ti«, o decir, «¿Por qué debo confiar en ti?«.
La principal razón por la que debemos confiar en Dios es que Él es digno de nuestra confianza. A diferencia de los seres humanos, Dios nunca miente y nunca falla para cumplir Sus promesas.
En el libro de Números capítulo 23 de la Biblia, se nos dice: «¡Dios no es como nosotros! No dice mentira alguna ni cambia de parecer. Dios cumple lo que promete.« Muy diferente a nosotros, Él tiene el poder para llevar a cabo todo lo que planea y se propone hacer.
En Isaías capítulo 14, tenemos la siguiente afirmación: “El Dios todopoderoso ha hecho este juramento: ¡Mis planes no fallarán! Tal como lo dije, todo se cumplirá”. Además, los planes de Dios son perfectos, santos y justos, y “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”, esto está registrado en el libro de Romanos capítulo 8.
Si nos esforzamos en conocer a Dios a través de Su Palabra, vamos a descubrir que Él es digno de nuestra confianza y, nuestra confianza en Él crecerá diariamente. Conocerlo es confiar en Él.
Muchas veces fracasamos en confiar en Dios porque no le conocemos. Como ocurre en algunas ocasiones, no podemos esperar a confiar en alguien que es esencialmente un extraño para nosotros, pero esto se puede mejorar fácilmente. Dios no se ha hace difícil para encontrarle o conocerle. Como resultado de esto, podemos decir que:
- La verdadera confianza no elimina los problemas, pero proporciona paz interior al saber que Dios cuida y actúa en favor de quien descansa en él.
- Confiar significa dejar de intentar controlar cada aspecto de la vida, reconociendo que Dios tiene un plan superior.
- La acción de fe, implica obedecer y aceptar la voluntad divina sin quejas, lo cual fortalece el carácter y brinda una vida más significativa.
- La Relación personal se fortalece a través de la oración, transformando vidas al entender que Dios es un ser confiable, amoroso y poderoso
- Resultados positivos, tendrán aquellos que confían y tienden a ser más contentos, generosos y capaces de manejar el estrés, beneficiando su salud integral.
Para concluir podemos decir que: “Confiar en Dios es un acto de sabiduría que convierte la ansiedad en esperanza, descansando en su soberanía y en su amor”.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
