CONAF Aysén reconoce a sus 88 brigadistas distribuidos en 16 brigadas —jóvenes y adultos, hombres y mujeres— quienes enfrentan el fuego para proteger la vida, las comunidades y el patrimonio natural, en el marco del Día Nacional del Brigadista Forestal, conmemorado cada 15 de febrero.
En la Región de Aysén, cuando el fuego amenaza, hay 88 personas distribuidas en 16 brigadas “Ñirre” que asumen la primera línea de defensa. Desde La Junta hasta Cochrane, pasando por Coyhaique, Mañihuales, Puerto Río Tranquilo y Chile Chico, se despliegan para proteger viviendas, comunidades rurales, ecosistemas y patrimonio natural.
En este día, la Corporación Nacional Forestal Aysén, reconoce a todos quienes integran sus brigadas: jóvenes que recién comienzan, jefes con más de una década de experiencia y brigadistas que superan los 60 e incluso 70 años, unidos por una misma vocación de servicio.
Las brigadas Ñirre están presentes en:
- La Junta: Ñirre 2 y Ñirre 21
- Mañihuales: Ñirre 3 y Ñirre 31
- Coyhaique: Ñirre 4, Ñirre 41, Ñirre 9, Ñirre Hotel 11, Ñirre CC-12 (Aljibe) y Ñirre 13
- Puerto Río Tranquilo: Ñirre 6 y Ñirre 61
- Chile Chico: Ñirre 7 y Ñirre 71
- Cochrane: Ñirre 8 y Ñirre 81
Cada temporada estival, cuando el riesgo aumenta y la vegetación se vuelve más vulnerable, hombres y mujeres se preparan para enfrentar uno de los fenómenos más destructivos para los territorios: el fuego.
El 99,7% de los incendios forestales son provocados por acción humana. Esta cifra convierte la prevención en una tarea permanente.
Juventud que toma la posta
Con 24 años, Juan Pablo Showcroff Igrutinovith, jefe de la brigada Ñirre 41, asumió este año la responsabilidad de liderar a su equipo.
“Más que apagar incendios, el objetivo es ayudar a la comunidad… salvar sus vidas, sus pertenencias, sus animales. Eso es lo que más me motiva”.
Durante el despliegue en la zona centro-sur, su prioridad fue clara:
“Siempre los pongo a ellos primero. Tengo que cuidar la seguridad de los chicos”.
Reconoció especialmente a Yerko Low Vera (30 años), Yonathan Elgueta Miranda (20 años) y Patricia Mardones Pérez (29 años), brigadistas que ya enfrentan emergencias complejas dentro y fuera de la región.
A sus 22 años, Franco Cárcamo Haro, brigadista de la Ñirre 4, destaca el compañerismo como eje del trabajo:
“Es una experiencia muy buena, se aprende harto… aquí nos ayudamos entre todos. Es como una segunda familia”.
Experiencia que guía
Con 33 años, Paulo Alegría Jofré, jefe de brigada Ñirre 6 en Puerto Río Tranquilo, suma más de una década en CONAF.
“Es un trabajo que me encanta hacer. Estoy en el trabajo que quiero y estoy cómodo en lo que estoy haciendo”.
Su mirada combina vocación y responsabilidad:
“Cuando voy a un incendio pienso que tengo que volver a mi casa… y también pienso en las familias de mis brigadistas. Lo mejor es volver sucios, pero sanos y salvos”.
Mujeres que eligen el fuego
A sus 37 años, Diana Espinoza Santibáñez, brigadista de la Ñirre 13, cursa su segunda temporada en CONAF.
Tras años de trabajo de oficina, decidió cambiar el rumbo.
“Dentro de todo lo que he hecho en mi vida… sí, era lo que le faltaba, la chispa que le da a la vida”.
Madre de dos hijos —uno de ellos también brigadista— reconoce que el riesgo existe, pero que la vocación pesa más.
“Como mujer, me siento orgullosa de lo que hago. Y también soy un ejemplo para mis hijos”.
Sobre la incorporación femenina, señala:
“La que quiera conocer la experiencia, que se atreva. Es un lugar bonito donde uno aprende harto”.
Reconocimiento desde el territorio
La jefa de Área Puerto Río Tranquilo, Evelyn Videla Cortés, destacó el liderazgo y compromiso de las brigadas locales, subrayando especialmente la trayectoria de Paulo Alegría Jofré.
Asimismo, extendió un reconocimiento a Marcelo Castillo y Fernando Maldonado, quienes regresan año tras año a trabajar la temporada en Puerto Río Tranquilo, acumulando más de diez años junto a CONAF.
Formar desde la infancia
En la provincia de Capitán Prat, el jefe provincial Wildo Palma Morales destacó el trabajo preventivo realizado con jóvenes en Cochrane, donde brigadistas realizaron una actividad de prevención de incendios forestales con la escuela de verano que organiza la ilustre municipalidad de Cochrane. Realizando charlas, demostración de los equipos de combate. Familiarizando a los jóvenes con el uso de las herramientas.
La prevención, subrayó, comienza desde la infancia.
Una fecha que nace de la memoria
El Día Nacional del Brigadista Forestal se conmemora cada 15 de febrero, establecido mediante el Decreto Supremo N°47 del Ministerio de Agricultura en 2009, en memoria de 12 brigadistas y un piloto fallecidos en un accidente aéreo en Chanco.
Desde 1970 a la fecha, 36 brigadistas, personal técnico y pilotos de aeronaves han perdido la vida en combate de incendios forestales.
El director regional de CONAF Aysén, Ronald Valenzuela Campos, expresó: “En este Día Nacional del Brigadista Forestal queremos agradecer profundamente a cada uno de nuestros brigadistas. Son ellos quienes finalmente apagan el fuego. Más allá de la tecnología o del equipamiento, el combate directo depende de su preparación, compromiso y valentía.
Como Conaf Aysén, sentimos un orgullo inmenso por la forma en que han enfrentado situaciones complejas. Somos una familia y trabajamos para que cada brigadista vuelva sano y salvo a su hogar tras cada emergencia.
Este día es para honrar y recordar con humildad y agradecimiento a quienes ya no están con nosotros, a quienes han dejado lo más valioso del ser en el cumplimiento de su labor. Mantener en la memoria su ejemplo fortalece el compromiso y trabajo presentes y guían el porvenir de un trabajo valiente, pero que ha de ser prudente.
Hoy queremos dar las gracias a nuestros brigadistas forestales, a sus familias y a todas aquellas personas que trabajan combatiendo el fuego, porque la protección de la vida y del patrimonio natural es una tarea colectiva”.
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