A raíz de registros difundidos en medios de comunicación y redes sociales, donde se observa a un grupo de turistas circulando en motos de agua al interior del Parque Nacional Laguna San Rafael, en la Región de Aysén, el Ministerio Público instruyó diligencias investigativas para determinar eventuales responsabilidades y posibles daños al ecosistema del área protegida.
Las indagatorias están siendo desarrolladas por la Policía de Investigaciones de Chile, a través de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) Aysén, en un trabajo interagencial junto a la Armada de Chile y la Corporación Nacional Forestal.
El subcomisario Pedro Hernández explicó que el procedimiento se origina a partir de una denuncia por el delito de “Otros Hechos”. “Nos encontramos realizando diligencias en el Parque Nacional Laguna San Rafael, luego de una orden emanada por el Ministerio Público, debido a antecedentes que indican que personas —al parecer de nacionalidad extranjera— habrían ingresado al área protegida utilizando vehículos motorizados del tipo motos de agua, situación que podría haber afectado la biodiversidad del lugar”, señaló.
El oficial agregó que actualmente se está fijando el sitio del suceso y analizando técnicamente los registros fotográficos aportados por la comunidad, con el objetivo de establecer desde dónde fueron captadas las imágenes y verificar una eventual transgresión a la normativa marítima vigente.
Por su parte, el director regional de CONAF Aysén, Ronald Valenzuela Campos, enfatizó que el uso de vehículos motorizados, incluidas las motos de agua, no está permitido en áreas protegidas, salvo excepciones debidamente autorizadas, como investigaciones científicas. “Estas prácticas contravienen los objetivos de conservación y generan impactos graves sobre la fauna, los cuerpos de agua y los hábitats glaciales”, advirtió.
Desde CONAF recordaron que el Plan de Uso Público del Parque Nacional Laguna San Rafael establece obligaciones claras para visitantes y operadores turísticos, entre ellas la prohibición de perturbar o dañar la fauna silvestre, utilizar sectores no habilitados para navegación o tránsito, y el deber de respetar las normas de navegación y seguridad definidas para la zona.
En tanto, desde la Armada de Chile se indicó que todas las empresas que desarrollan turismo aventura en el sector deben contar con las autorizaciones correspondientes y respetar estrictas restricciones de desplazamiento. “Toda actividad náutica debe estar debidamente autorizada por la autoridad marítima. Además, existe la prohibición de acercarse a menos de 500 metros del glaciar, debido al riesgo de desprendimientos”, explicó el sargento segundo Carlos Hermosilla.
Finalmente, se informó que durante las labores realizadas en el sector de la laguna, personal de la Armada fiscalizó una embarcación turística, constatando que esta cumplía con toda su documentación y permisos al día.
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