Coyhaique, julio de 2025.
Prometido como un exclusivo proyecto entre naturaleza y ciudad, el loteo Fundo Las Águilas, ubicado a escasos kilómetros de Coyhaique, se ha transformado en una cruda postal del abandono y la irresponsabilidad empresarial. Más de 50 familias viven sin electricidad desde inicios de mayo, enfrentando temperaturas de hasta -16° sin calefacción, sin agua caliente y sin condiciones básicas para habitar.
La situación fue detonada por una serie de fallas estructurales en el sistema eléctrico, reveladas en una auditoría técnica solicitada por los propios vecinos. El informe, elaborado por el ingeniero Fabián Díaz (Handser), fue categórico: transformadores dañados, mufas mal confeccionadas, tableros fuera de norma y materiales de baja calidad. La conclusión: el sistema no resiste y la única salida realista sería reconstruir desde cero, con una inversión estimada en más de $500 millones.
⚡ Una oferta insuficiente ante una falla estructural
Frente a esta emergencia, la empresa responsable del proyecto, La Viña S.A., representada por Manuel José Vial Claro (ligado al escándalo de La Polar), ofreció solo $24 millones, condicionados a la firma de una recepción conforme y el traspaso legal de las instalaciones eléctricas a la comunidad.
“Eso no alcanza ni para comenzar. Es una burla”, señalan los vecinos.
👨👩👧 Familias fracturadas y vidas en pausa
La desesperación crece. Algunas familias han debido trasladarse a Coyhaique, arrendar temporalmente o enviar a sus hijos a vivir con parientes. Otras permanecen en sus hogares, dependiendo de generadores a combustión, cuyo uso prolongado no es sostenible ni seguro.
“Tuve que mandar a mis hijos a vivir a Coyhaique”, relató Carlos Quezada, uno de los propietarios.
“Aquí no hay calefacción, no hay seguridad, no hay dignidad”.
La falta de electricidad afecta además la conservación de alimentos, la seguridad del sector y la vida cotidiana. Se han reportado portones abiertos, robos, consumo problemático de alcohol y drogas, y un ambiente general de inseguridad que mantiene a la comunidad fracturada.
📉 ¿Dónde está el Estado?
Uno de los elementos más cuestionados es el rol de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), que inicialmente autorizó el proyecto pero no ha exigido responsabilidades ni actuado con firmeza frente a las fallas estructurales detectadas.
“No sabemos en qué estamos, somos personas comunes. No entendemos por qué nadie nos ayuda”, lamentó Marcia Salas, compradora que llegó desde otra región.
🚨 ¿Un caso aislado o un síntoma estructural?
Este caso expone vacíos críticos en la regulación de proyectos inmobiliarios rurales, una tendencia creciente en Aysén, donde la promesa de vivir “conectados a la naturaleza” muchas veces oculta inversiones precarias y falta de fiscalización.
“No se puede seguir permitiendo que empresas con poder vendan sueños y entreguen pesadillas”, sentenció Ronald Arévalo, otro de los afectados.
Hoy, los vecinos del Fundo Las Águilas exigen justicia y soluciones reales, mientras el invierno avanza implacable sobre un conflicto que ya no es técnico, sino profundamente humano.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
