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Tras las recientes manifestaciones de trabajadoras urbanas de Coyhaique pertenecientes al Programa de Mejoramiento Urbano (PMU), la federación rural que congrega a sus pares, hizo un llamado a las dirigentes de las trabajadoras urbanas para que “se pongan una mano en el corazón y las dejen trabajar”.

Por lo anterior, las dirigentes rurales fueron escuchadas por el alcalde de Coyhaique, Carlos Gatica, para pedirle que interceda, para que los cupos obtenidos les sean respetados y así poder comenzar a trabajar lo antes posible.

Así lo explicó Verónica Carillo Riquelme, presidenta de la federación PMU Rural, “lo que tenemos claro es que tenemos nuestros 91 cupos que nos hemos ganado (…) Queremos que nos respeten como sector rural porque nosotros necesitamos que nuestra gente comience a trabajar”.

Además,  la dirigenta hizo un llamado a que las PMU urbanas “tengan empatía con nosotras porque en realidad hemos trabajado tal y como lo han hecho todas: En la calles sufriendo, pasando frio y muchas veces mucho más porque a veces en los sectores rurales están con la nieve hasta el cuello (…) Sí no se ponen la mano en corazón ellas por nosotras, en realidad no sé de qué estamos hablando”.

Un llamado similar hizo Gloria Guzmán, dirigenta de Ñirehuao y Arroyo El Gato: “Va un año que estamos sin trabajo, somos familias, jefas de hogares que tenemos llevar el sustento a nuestros hogares. En lo rural es muy poco el trabajo que hay, no es como en Coyhaique donde hay más posibilidades para ganarse la vida”.

“Estoy agradecida que  el Alcalde y la Gobernadora, hayan considerado a los rurales, ya que estuvimos casi un año sin trabajo, teniendo a la gente en cesantía, y esta es una gran oportunidad para ellas. Ahora queda empezar a trabajar lo más pronto posible, por lo que esperamos que se aprueben rápidamente estos proyectos”, concluyo Angelica Cifuentes, presidenta del sindicato de Balmaceda.


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