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Esta frase es parte del coro de la canción “El Bodeguero”, la cual es muy reconocida de la Orquesta Aragón, una de las agrupaciones cubanas más importantes de ese país. La composición de esta canción estuvo a cargo del flautista Richard Egües, quien nunca imaginó el éxito que tendría y que ha sido incluida en nuestros refranes y proverbios.

Hace ya 20 años que viví la experiencia de este refrán, porque intentando hacer realidad el sueño de mi vida, trabajar en radio, me arriesgué a hacerlo y comencé con ese emprendimiento. Como no sabía, cómo era ese negocio me lancé a arrendar la radio. Desconocía que la publicidad contratada por las casas comerciales eran pagadas a 30 y 45 días, es decir, cuando tu facturabas para cobrar la publicidad del mes, tenías que esperar entre 30 y 45 días y a veces 60 días, para que te pagaran las facturas.

Por el sueño que tenía de trabajar en radio, olvidé que no tenía capital suficiente para cancelar: sueldos, arriendos, gastos básicos, alimentos, etc. Y menos sabía, que las casas comerciales no pagaban al contado. Eran mayores las ganas de hacer realidad el sueño que tenía, que pensar en la necesidad de tener unos dos pares de millones, para el capital y además, poder crecer en mi emprendimiento.

Lamentablemente duré casi tres años haciendo realidad el sueño de mi vida. Por la razón, o las deudas, tuve que renunciar a ese sueño y quedar con muchas cosas impagas.

Estos recuerdos volvieron a mi mente, hace unos días atrás cuando un amigo que fue proveedor de la radio me llama y me dice: David, estoy pasando por un mal momento económico y necesito que me pagues lo que me debes, de cuando estabas en la radio ahí en las calles Eusebio con el 21. Oh dije, perdona estimado, había olvidado que tenía esa deuda contigo.

Y es verdad, que se me había olvidado esa deuda. ¡Para los que ya somos viejitos… es una realidad que se nos olvidan las cosas!

Gracias a Dios, ahora tenía como responder a la canción “Toma chocolate, paga lo que debes”. Dios me dio los medios para pagar esa deuda, con la gracia de hacerlo en forma actualizada.

Esto que me ha tocado vivir, me lleva  a reflexionar en lo que dice la Biblia en el Salmo 37: “Los malvados piden prestado y nunca pagan sus deudas, pero los justos prestan y dan con generosidad”.

El conocer a Dios, me ha permitido ser consciente de los compromisos financieros que alguna vez he tenido, e ir resolviendo esas deudas. Pero sin embargo, también he vivido esta situación desde el otro lado, es decir, hubieron personas y empresas que no pagaron las facturas por publicidad.

Aquellas personas que no están cerca de Dios, no son bondadosas o piadosas, tienden a ser quienes más piden prestado pero la importancia es lo que suceda después de esa deuda: ¿es Ud. de aquellos o aquellas, quienes salen corriendo y se esconden para nunca pagar? La enseñanza es que si usted va a solicitar un préstamo o tiene una deuda, devuelva lo que no le pertenece, según sus posibilidades.

Hay otro pasaje en la Biblia, en el libro de Proverbios capítulo 11 que dice:”Si te comprometes a pagar las deudas de un desconocido, te metes en grandes problemas; evita esos compromisos y vivirás tranquilo”. Este versículo nos habla, de cuando alguno de nosotros nos préstamos para ser garantía dealguien, para respaldar alguna deuda. Es por eso que lo más aconsejable es que, aunque su bondad lo lleve a prestar esa ayuda, salga de esa condición lo más pronto que pueda. Pero lo más conveniente sería que, nunca nos prestemos para esa situación, pues la mayoría de personas terminan incumpliendo su compromiso de pagar ese crédito o ese préstamo.

Para finalizar, cito un último versículo del libro de Proverbios capítulo 22: “El pobre trabaja para el rico; el que pide prestado se hace esclavo del prestamista”. Cuando nosotros nos endeudamos, terminamos trabajando y ganando dinero para poder pagar esa deuda, más no para mejorar nuestra calidad de vida, como debería ser. Lo ideal sería que el dinero se convierta en una forma de hacernos una mejor persona y también ayudarnos. Para que así también lo hagamos  con los demás.

Por eso estimadas y estimados, evitemos depender del poder que tiene el dinero para esclavizarnos.


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By Diario Cóndores del Baker

Empresa productora de medios y radiodifusión