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La definición de planes según el diccionario nos dice que, es la idea del modo de llevar a cabo una acción. También se nos dice que es un programa en el que se detalla el modo y conjunto de medios necesarios para llevar a cabo esa idea.

Muy relacionado con Plan, también está la palabra Propósito, la cual es la intención o el ánimo de hacer o dejar de hacer algo. En nuestro hablar diario, se suele utilizar la expresión a propósito con la intención de causar un determinado efecto, y no por descuido o sin intención, lo que puede ser una acción deliberada.

La Biblia nos relata la conversión de Saulo de Tarso al evangelio. Este relato lo encontramos en el libro de los Hechos capítulo 19 que dice: “Ya estaba Saulo por llegar a Damasco cuando, de pronto, desde el cielo lo rodeó un gran resplandor, como de un rayo. Saulo cayó al suelo, y una voz le dijo: ¡Saulo, Saulo! ¿Por qué me persigues? ¿Quién eres, Señor? preguntó Saulo. Yo soy Jesús, respondió la voz. Es a mí a quien estás persiguiendo. Pero levántate y entra en la ciudad, que allí sabrás lo que tienes que hacer. Los hombres que iban con Saulo se quedaron muy asustados, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Por fin, Saulo se puso de pie pero, aunque tenía los ojos abiertos, no podía ver nada. Entonces lo tomaron de la mano y lo llevaron a la ciudad de Damasco. Allí Saulo estuvo ciego durante tres días, y no quiso comer ni beber nada. En Damasco vivía un seguidor de Jesús llamado Ananías. En una visión que tuvo, oyó que el Señor Jesús lo llamaba: ¡Ananías! Señor, aquí estoy, respondió. Y el Señor le dijo: Levántate y ve a la Calle Recta. En la casa de Judas, busca a un hombre de la ciudad de Tarso. Se llama Saulo, y está orando allí. Yo le he mostrado que un hombre, llamado Ananías, llegará a poner sus manos sobre él, para que pueda ver de nuevo. Señor respondió Ananías, me han contado que en Jerusalén este hombre ha hecho muchas cosas terribles contra tus seguidores. ¡Hasta el jefe de los sacerdotes le ha dado permiso para que atrape aquí, en Damasco, a todos los que te adoran! Sin embargo, el Señor Jesús le dijo: “Ve, porque yo he elegido a ese hombre para que me sirva. Él hablará de mí ante reyes y gente que no me conoce, y ante el pueblo de Israel. Yo le voy a mostrar lo mucho que va a sufrir por mí”.

Saulo pasó algunos días allí en Damasco, con los seguidores de Jesús,  y muy pronto empezó a ir a las sinagogas para anunciar a los judíos que Jesús era el Hijo de Dios.  Todos los que lo oían, decían asombrados: «Pero si es el mismo que allá, en Jerusalén, perseguía y maltrataba a los seguidores de Jesús. Precisamente vino a Damasco a buscar más seguidores, para llevarlos atados ante los sacerdotes principales.» Y cada día Saulo hablaba con más poder del Espíritu Santo, y les probaba que Jesús era el Mesías. Sin embargo, los judíos que vivían en Damasco lo escuchaban, pero no entendían nada.

¿Diremos que la conversión de Saulo simplemente “sucedió”? ¿Fue por “casualidad” que de repente se convirtió en el camino a Damasco? ¿O no fue más bien conforme al plan y propósito divino? La Biblia nos dice que ciertamente fue “conforme al plan” de Dios. Pero, ¿tiene Dios un plan para mi vida? Si es así, ¿cómo puedo conocerlo y qué implica encontrarlo? Esta y otras muchas preguntas requieren una respuesta.

Los planes y el propósito mayor de Dios es salvarnos. Por tal razón, la salvación es el comienzo de los propósitos de Dios para usted y para mí.

Al concluir les comparto lo escrito por el rey Salomón en el libro de Proverbios capítulo 16 que dice: “Deja en manos de Dios todo lo que haces, y tus proyectos se harán realidad… El hombre planea su futuro, pero Dios le marca el rumbo”. También en el capítulo 19 de Proverbios encontramos lo siguiente. Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá”.


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