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En el Evangelio de Mateo capítulo 7, Jesús nos da la siguiente instrucción: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.   

Para entender mejor esta enseñanza de Jesús, voy a darle un orden distinto a lo que muestra la Biblia de este relato de Mateo: “porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan… Entrad por la puerta estrecha”. De acuerdo a una versión actualizada de la Biblia, este pasaje dice que: “es muy difícil andar por el camino que lleva a la vida, porque es un camino muy angosto. Por eso, son muy pocos los que lo encuentran”.

Esto nos da a entender que para caminar y relacionarse con Dios, se requiere entrar por una puerta estrecha y esta, nos hace entrar en un camino muy angosto. En otras palabras podríamos decir que para andar en el camino del Señor  hay “normas”, porque este pasaje de la Biblia nos da a entender que “hay pautas o lineamientos que rigen la conducta o comportamiento de las personas”. Así como hay normas, también existen reglas en este camino que nos lleva a relacionarnos con Dios. La regla por su parte, es mucho más específica que la norma, y hace referencia a aspectos más concretos.

Por tales razones estimadas y estimados, es importante leer la Biblia. En ella encontraremos las enseñanzas para poder cruzar “la puerta estrecha” y caminar por “el camino angosto”. O bien, aprenderemos las “normas” y “reglas” que Dios ha dejado en su Palabra, para conducirnos o caminar de acuerdo a sus enseñanzas.

Esto es muy parecido a la conducta del ser humano. Cuando una niña o un niño han sido instruidos en casa por sus padres; su comportamiento, sus actitudes, su trato, se muestran en todo momento.  Al verle actuar o tratar a los demás niños, nos damos cuenta si ese niño está siendo instruido correctamente, o bien, no hay instrucción.

De la misma manera ocurre con nosotros, que decimos que somos cristianos y cristianas, hijas o hijos de Dios. En la carta escrita por el apóstol Pablo a los Gálatas, capítulo 5 señala claramente cómo debemos ser y actuar cuando la persona es una cristiana, o cristiano.

“Por eso les digo: obedezcan al Espíritu de Dios, y así no desearán hacer lo malo. Porque los malos deseos están en contra de lo que quiere el Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. Por lo tanto, ustedes no pueden hacer lo que se les antoje. Pero si obedecen al Espíritu de Dios, ya no están obligados a obedecer la ley.

Todo el mundo conoce la conducta de los que obedecen a sus malos deseos: no son fieles en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos. Adoran a dioses falsos, practican la brujería y odian a los demás. Se pelean unos con otros, son celosos y se enojan por todo. Son egoístas, discuten y causan divisiones. Son envidiosos, se emborrachan, y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas malas. Les advierto, como ya lo había hecho antes, que los que hacen esto no formarán parte del reino de Dios.

En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto. Y los que somos de Jesucristo ya hemos hecho morir en su cruz nuestro egoísmo y nuestros malos deseos.

Si el Espíritu ha cambiado nuestra manera de vivir, debemos obedecerlo en todo. No seamos orgullosos, ni provoquemos el enojo y la envidia de los demás por creernos mejores que ellos”.

Al concluir finalizo repitiendo las palabras dichas por Jesús en Mateo capítulo 7, en una versión actualizada de la Biblia: “Es muy fácil andar por el camino que lleva a la perdición, porque es un camino ancho. ¡Y mucha gente va por ese camino! Pero es muy difícil andar por el camino que lleva a la vida, porque es un camino muy angosto. Por eso, son muy pocos los que lo encuentran”.


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