Comparte nuestro contenido

En tres ceremonias, para resguardar los aforos permitidos, la Universidad de Aysén recibió a más de un centenar de estudiantes que iniciarán sus clases en las aulas tras la extensa virtualidad de la  pandemia.

Transcurridos más de 2 años desde que el COVID 19 alteró la normalidad de todo el mundo, las autoridades, académicos y académicas, funcionarios y funcionarias del plantel universitario recibieron en forma presencial a los 155 matriculados de las ocho carreras que imparte la casa de estudios superiores.

Con aforos limitados y las medidas sanitarias correspondientes, los nuevos y nuevas  estudiantes de Trabajo Social, Ingeniería Civil Industrial,  Ingeniería Civil en Informática, Ingeniería Forestal, Agronomía, Psicología, Enfermería y Obstetricia fueron recibidos en una carpa instalada al interior del Campus Simpson por la rectora, Natacha Pino Acuña.

La rectora Pino señaló que “era muy importante conocernos, compartir, darles nuestro saludo de bienvenida. Nos alegramos mucho que sean parte de la Universidad de Aysén y que desde el primer momento se sientan parte de nuestra comunidad. La invitación es a que conozcan a sus compañeros y compañeras, a sus profesores, jefes de carrera y en conjunto con el equipo de Acompañamiento académico comiencen a vivir  esta vida universitaria que es muy distinta,  con muchos desafíos y que puedan surfear por aquellos temores y miedos . Bienvenidos y bienvenidas a la generación 2022”.

Uno de los aspectos más destacados de este año es que el 93 por ciento de los matriculados y matriculadas declararon residir en la Región de Aysén, mientras que el 7 por ciento de quienes optaron por formar parte de esta comunidad universitaria provienen de  Iquique, Valparaíso, Quilpué, Copiapó, y Santiago, entre otras comunas del país.

Una de ellas es Valentina Bravo, estudiante de Obstetricia proveniente de Alto Hospicio, de la Región de Tarapacá. Esta técnico en enfermería decidió matricularse en la UAysén primero porque la carrera no la imparten en Iquique (ciudad ubicada a 15 minutos en auto de su hogar)  y “acá es mucho más tranquilo” en alusión a la escalada de violencia que se registra actualmente en su comuna.   

La nueva estudiante, quien fue acompañada por sus padres a conocer y ver el lugar donde estudia y vive , dice que se sintió muy cómoda en la ceremonia de bienvenida  y le llamó mucho la atención el origen de la universidad . “Me enteré de la historia que hay  detrás de la creación de la universidad. La gente exigía una universidad porque acá no había”, comentó.

Otra de quienes se integró este 2022 fue Viviana Céspedes, oriunda de Coyhaique,  quien está matriculada en   Psicología y que tendrá entre sus compañeras a su hija también llamada Viviana. “El año pasado mi hija sacó la gratuidad y ella insistió en que diera la PTU para ingresar“ así rememora el apoyo de su progenitora  cuando decidió postular.

Viviana confiesa estar ansiosa de iniciar las clases, sin embargo, “me encantaría ser solo estudiante pero soy mamá y además de mi hija que estudia acá,  tengo un hijo de 7 años que tiene autismo, lo que me impulsó a optar por esta carrera. En esta región el tema del apoyo bajo condiciones distintas  es carente”. 

En materia de Género, del  total de  160 nuevos y nuevas estudiantes,  el 65 por ciento son mujeres y el 35 por ciento  hombres. 


Comparte nuestro contenido