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Con ocasión del plebiscito de salida se ve con frecuencia la utilización de los derechos de agua otorgados cómo un argumento que motiva la opción del apruebo. Al respecto, voy a hacer algunos puntos, para aportar a una decisión informada:

1. Después de 11 años de tramitación en el Congreso, con fecha 6 de abril de 2022, se publicó en el Diario Oficial y entró en vigencia la Ley N° 21.435 que reforma el Código de Aguas (la “Reforma”).

2. Esta reforma refuerza que las aguas, en cualquiera de sus estados, son bienes nacionales de uso público. En consecuencia, su dominio y uso pertenece a todos los habitantes de la nación, el agua para consumo humano será prioridad frente a usos productivos.

3. Las solicitudes de Derechos de Agua que no se inscriban y regularicen no serán otorgados, para lo cual se definen plazos y aquellos que estén regulares y no se utilicen, deberán pagar patente, controlando de esta forma el acaparamiento y especulación.

Dejando esto atrás y respecto a los derechos de agua inscritos por empresas productoras de alimento (silvoagropecuarias, agroalimentaria):

1. La certeza de disposición de uso de agua es tan importante como la certeza de propiedad de la tierra. Ambas permiten que agricultores, empresas e industrias inviertan en materialización de proyectos, lo que permite proveer alimentos a los chilenos, exportar alimentos al resto del mundo y de esta forma aportar a la economía nacional y además emplear a cientos de miles de trabajadores directos, generando también oportunidades de empleos y servicios externos.

2. Cientos de miles de familias, a través del despegue agroalimentaria chileno, han logrado surgir, mejorar sus niveles de vida, tener movilidad social y poder dar educación a sus hijos, habiendo miles de ejemplos de familias de bajo nivel educativo, cuyas nuevas generaciones son las primeras con educación secundaria, técnica o universitaria.

3. Disminuir la certeza sobre el uso y aprovechamiento del agua generará un gran problema económico en Chile, por disminución de proyectos agroalimentarios, consecuente disminución en ingreso de divisas, afectación del mercado laboral que perjudicará a miles de familias y además generará gravemente vulnerabilidad en seguridad alimentaria nacional, con menor oferta de alimentos y aumento en el precio de los mismos.

La convención constituyente aprobó expropiación de derechos de agua sin pago y sumado a ello la creación de una agencia (conformada por políticos) que velará por la autorización de uso de las aguas.

¿Es realmente necesario generar esto para Chile?

¿Responde esto a las urgencias del país?

Yo creo que no.

Personalmente no tengo inscrito ni de medio litro de derechos de agua, pero entiendo la importancia de ello para quienes arriesgan todo en la agricultura. Por eso, #ConLosPiesEnLaTierra, invito a no creer en argumentos falaces que se utilizan para desinformar en favor de una revolución que solo empobrecerá Chile.

Por esto y otras muchas razones, yo No Apruebo esta propuesta. Se requieren cambios, pero así no.


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