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Iniciado ya el mes de abril y con el avance de los cambios de paisaje que nos muestra el otoño, es importante recordar que el resultado productivo agrícola en la región se vio severamente afectado por las condiciones agroclimáticas de los últimos 12 meses.

En el mes de agosto de 2021, podíamos constatar que la acumulación de nieve había sido escasa, producto de un invierno con una menor cantidad de precipitaciones y de temperaturas mas cálidas.  El aumento de altura de la isoterma cero, arrojó que el año 2021 no se registrara nieve en la estación del aeródromo Teniente Vidal en Coyhaique, un claro indicador de lo que enfrentaría la región.

Transcurridas las estaciones de primavera y verano, las cuales afortunadamente presentaron algunos eventos de copiosa lluvia, que en algo mejoraron la situación, pero no la compensaron del todo, llegamos al otoño y es necesario activar todas las medidas que permitan a los agricultores y en especial a ganaderos enfrentar un invierno preparados.

Resultados de cosechas o de productividad de praderas menores al 50% de un año normal, tienen a ganaderos en la compleja situación de enfrentarse a un momento donde deben tomar serias decisiones. Equilibrar el balance forrajero, ósea, la perfecta relación entre la oferta de alimento para los animales (pasto, praderas, forraje conservado, otros suplementos) y el consumo por parte de los mismos, debe quedar resuelto.

Muchos productores, aprovechando los buenos precios del mercado, retiran madres de las crianzas, disminuyendo sus vientres y proyectando menores resultados productivos, otros inician sus recrías y engordas  con menos cabezas. Algunos de ellos y otros muchos productores se enfrentan a la búsqueda de forraje y suplementos, que aunque disponibles, presentan un alto costo, por el aumento de precios de fertilizantes, combustibles y en general de todos los insumos y además por las dificultades climáticas que ha enfrentado la agricultura en prácticamente todo Chile, recordemos que han sido mas de 200 las comunas con emergencia agrícola declarada y de ellas, desde hace casi un mes, cinco comunas de nuestra región (Lago Verde, Coyhaique, Río Ibáñez, Chile Chico y Cochrane).

El invierno será complicado si no se toman las medidas pronto, para ello las familias campesinas deben avanzar en sus labores comerciales, de abastecimiento, algunos productores aun bajando animales de veranadas, mejorando infraestructuras y usando sus días en las muchas labores que ocupan a quienes trabajan para producir los alimentos sanos para nuestra sociedad.

Es fundamental que de forma diligente el estado, a través de la institucionalidad y previa coordinación de todas las acciones políticas que sean necesarias, logre implementar de forma ágil la entrega de apoyos, ya sea a través de incentivos económicos o de entrega de forraje o suplemento. En esto el gobierno central y regional, mas municipios, deben lograr implementar un plan efectivo, que logre que los incentivos lleguen en buen momento, cuando aun los productores estén en fechas de preparación, en especial para los productores mas vulnerables y aislados, pues entrado el invierno ya puede ser muy tarde.

Confiemos que la preocupación de las autoridades por este tema, que implica seguridad alimentaria, bienestar animal y bienestar de las familias rurales, entre otros, va a permitir desarrollar una agenda efectiva, para lo cual ya se dispone de toda la información técnica y los procesos administrativos tramitados, para que la decisión política y el correcto liderazgo de las nuevas autoridades, permita llegar con los apoyos de emergencia que se deben sumar a la batería de instrumentos y herramientas que ya disponen las instituciones.


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