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La Biblia nos relata en el libro de Éxodo desde el capítulo 1 en adelante, la historia del pueblo de Israel en Egipto. Este libro también nos enseña acerca del nacimiento de Moisés y todo lo relacionado con su liderazgo y de la tarea encomendada por Dios.

En ese tiempo todos los israelitas eran esclavos en Egipto y Dios hizo grandes milagros para sacar a su pueblo de la esclavitud impuesta por el rey Faraón.

Cuando leemos este libro de Éxodo, descubrimos no solamente la mala experiencia de la esclavitud del pueblo de Israel, sino que también  nos  maravillamos de todos los milagros que Dios hizo después de la liberación de los israelitas.

Una vez que el pueblo escapó de Egipto, ellos se encontraron en el desierto, pero ¿qué podría hacer Moisés con ellas y ellos? Tenían que alimentarse, hacer fuego para cocinar la carne de los animales  que se llevaron, hacer pan y tener mucha agua para saciar su sed. Recordemos que estaban en el desierto y ahí, no había animales, harina o agua en abundancia, para ese millón de personas.

En el capítulo 12 del libro de Éxodo se nos relata que: ”Al salir, se llevaron una gran cantidad de ovejas y vacas, y también salió con ellos muchísima gente de otros países. Salieron de Egipto con tanta prisa que no tuvieron tiempo ni de preparar comida. Por eso tomaron la masa sin levadura que sacaron de Egipto, y con ella hicieron pan”.   El desafío al salir de Egipto y caminar por el desierto, fue muy grande.

Moisés como líder debía indicarle los sectores donde hubiera  leña para cocinar la comida, eso significaba encontrar “cientos de metros de leña o bien, miles de chocos” para hacer fuego. En el capítulo 13 se señala que: “Los israelitas empezaron su viaje en el pueblo de Sucot, y llegaron a Etam, donde comienza el desierto. Allí acamparon. En ningún momento Dios los dejó solos. De día los guiaba mediante una nube en forma de columna, y de noche les alumbraba el camino con una columna de fuego”.

Que tremenda experiencia les tocó vivir a los israelitas que salieron de Egipto. ¿Crees que Moisés se dio cuenta de todo esto antes de salir de Egipto? Yo creo que no, sin embargo, Moisés tenía fe en Dios y por lo tanto, Dios se encargó de todas estas cosas.

Esto me lleva a pensar que, ¿Dios tendrá algún problema para cuidarnos de todas nuestras necesidades, a quienes creemos en Él y que hemos llegado a ser sus hijos? El Apóstol Pablo en su carta a los Filipenses, capítulo 4 dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

Al concluir, les comparto también la letra de una canción que se titula “Bueno es Dios”:

Bueno es Dios siempre fiel, puso un canto nuevo en mi corazón.
Bueno es Dios siempre fiel, en la oscuridad brillará su amor.
Bueno es Dios, bueno es Dios, siempre fiel.

Si tú vas por el valle, y hay sombras alrededor,
Di adiós al temor, pues seguro en él estas.
Prometió nunca dejarte, ni abandonarte y el no mentirá.

Y aún sin merecerme, su sangre derramo por mí,
Me llenó de su presencia, y ahora puedo compartir,
Y su amor nunca termina, y su favor siempre me dará.

Bueno es Dios siempre fiel, puso un canto nuevo en mi corazón,
Bueno es Dios siempre fiel, en la oscuridad brillará su amor.
Bueno es Dios, bueno es Dios, siempre fiel.

No puedo entender, tus planes para mí,
Mi dueño eres tú, y por la fe veo claramente que:

Bueno es Dios siempre fiel, puso un canto nuevo en mi corazón
Bueno es Dios siempre fiel, en la oscuridad brillará su amor.
Bueno es Dios, bueno es Dios, siempre fiel.


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By Diario Cóndores del Baker

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