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Desde hace décadas el desarrollo productivo rural ha estado marcado por un importante acento en la ganadería, seguido por el cultivo de hortalizas; mientras que la fruticultura destacaba por ser un rubro que sólo se desarrollaba en temporadas específicas, y con una marcada dependencia estacional y climática.

Sin embargo, los tiempos han cambiado, ya en el año 2016 INDAP Aysén desarrolló un estudio sobre el potencial de desarrollo de la fruticultura  regional, denominado “Zonas de potencial frutícola en la región de Aysén en base a tecnologías”, en el cual uno de los resultados que más llamaron la atención, fue que  no solamente el microclima de Chile Chico, otorgaba las condiciones para el desarrollo de este rubro, sino que el Cambio Climático evidenciado por más de dos décadas, de alguna manera podría actuar de manera positiva para impulsar el rubro en la región de Aysén, en un escenario donde el rubro frutícola ya existe. Lo que se ha visto reflejado en localidades como: Mañihuales, Cisnes, Lago Verde, entre otras, que cumplen con condiciones de humedad y temperatura, permitiendo avanzar en estas lides.

Este estudio fue la primera línea base que proyectaba la implementación de un programas frutales con impacto en las cuatro provincias, y que hoy ha superado con creces las expectativas.

Bajo este contexto, se plasman los cimientos que llevan a la ejecución del Programa “Fomento al Desarrollo Frutícola de la Agricultura Familiar Campesina (AFC)”, financiado por el Gobierno Regional de Aysén, cuyo objetivo central ha sido promover el conocimiento, las habilidades y actitudes, así como también proveer los medios para que la Agricultura Familiar Campesina pueda incursionar con éxito en el rubro frutícola en el marco de un proceso de diversificación productiva sustentable, tecnificación y sobre todo innovación.

Durante tres años de implementación, se ha realizado una inversión de $658.350.00 millones de pesos, ejecutados en 36 meses (ampliado hasta abril de 2022), lo que sumado al aporte de privados (usuarios) bordearía los M$400,  y que además, dado el interés de los usuarios, el apoyo técnico de Prodesal y el trabajo territorial se han incorporado comunas como: Guaitecas, Villa O´Higgins y Tortel, resultado de un arduo trabajo en terreno de sus profesionales, se ha logrado consolidar el programa en todas las comunas de la región de Aysén.

En cuanto a la cobertura de este, fueron incorporados con asistencia técnica para 105 usuarios desde Melinka (Guaitecas) hasta Villa O´Higgins, sin contar quienes también participaron de oyentes, en charlas, días de campo, seminarios y otras instancias.

En este sentido uno de los aspectos a destacar ha sido el preponderante rol de la mujer, alcanzando una participación en el programa del 65%, logrando empoderarse, generar ingresos y aportar a sus familias, además de producir fruta fresca en territorios donde antes existía un gran déficit.

Días de Campo

Una de las iniciativas destacables han sido los denominados “Días de Campo”, instancia de aprendizaje, en la cual expertos en cultivos de han compartido sus conocimientos in situ, logrando descentralizar y democratizar la información en diversos lugares, como el caso de Marina Gambardella que visitó la localidad de Puerto Tranquilo o Ivette Seguel en la Junta.

Sin embargo, las condiciones de la Pandemia cambiaron el escenario presencial por el virtual, por lo que las acciones en terreno, fueron remplazadas por Seminarios Virtuales, fue así como se contó con más de 12 charlas técnicas sobre cultivo de: arándano, murtilla, frutillas y frambuesas, con expositores de la talla de Nelson González, Ingeniero, Magister en biotecnología y Ciencias Agrarias en la Universidad de Agroparistech de Francia;  Marina Gambardella,  profesora titular de la Universidad Católica de Chile, Doctora e Ingeniera Agrónoma y experta en berries; Ivette Seguel Benítez, bióloga, Magister en Ciencias Mención Mejoramiento Vegetal y Abel González,  Ing. Agrónomo, Magister en Gestión Agropecuaria en especialidad Fruticultura de la Universidad de la Frontera, investigador del Inia Carillanca, quien además ha  trabajado por  más de 15 años en proyectos asociados a Arándanos.

Innovación y Tecnología

Y cómo otra manera de fortalecer este trabajo durante el año también se sistematizó de manera bibliográfica dos manuales: en primer lugar “Manual de Mesotuneles” y también otro relacionado con el “Cultivo de frutillas”. Se trata de 300 ejemplares, que cuentan con ilustraciones y fotografías, que permitirán ser un apoyo en materia de consultas para los productores y otros interesados por aprender y conocer respecto de estos rubros, información que también se fortaleció con la emisión de capsulas radiales sobre cultivos, escuchadas en más de nueve localidades de la región.

Un programa que, si bien es cierto, posee un impacto territorial importante y un logro en materia de diversificación productiva en una zona tan extrema y de condiciones climáticas tan adversas en ocasiones, pero que, con la implementación de tecnología, se ha logrado hacer frente a dichos escenarios. En este contexto, es importante destacar la incorporación de Mesotuneles desde Melinka a Villa O´Higgins, estructuras para el cultivo de frutillas en altura, sistemas de cortinas de viento e instalaciones meteorológicas, que han sido fundamentales para el desarrollo de ciertos frutales que antes era imposible cultivar, como son las frutillas, vides almendros, castaños, murtillas, llegando a incorporarse cerca de 15 nuevas especies lo que significa una gran apuesta por la diversidad de la oferta de frutales en la región de Aysén

Del aprendizaje a la práctica

Jessy Rebolledo, horticultora de Mañihuales, de la comuna de Aysén, es una de las beneficiadas con el Programa de Frutales de INDAP Aysén. En la visita que realizamos junto al Jefe de Area de la comuna de Aysén, Sebastián Monsalve; la usuaria comenta el apoyo que ha recibido de INDAP en cuanto a la asistencia técnica por parte de los profesionales del Programa de Frutales, permitiéndole sacar el máximo de provecho a la parcela que recibió hace un tiempo atrás como  herencia, y el cual indica: “nadie antes daba un peso porque era muy mallinoso” “Tuve la suerte de hacerme usuaria de Indap y ahí me empezaron a asesorar. Pasé años limpiando este lugar y ellos me asesoraron con la orientación de lo que podría llegar a hacer en este terreno y hoy, con el tema de las frutillas y el invernadero he podido salir adelante. Sinceramente agradezco la voluntad y la asesoría”, finalizó.


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